Imaginar encuentros y desenlaces

Prueba, ella prueba

«Me gusta mucho tu gorra»
dijo ella al espejo;
ya que motivar e inventar sus respuestas,
conformaban el mejor recurso
para sobrevivir a la experiencia urbana
y a sus pocas horas de sueño:
el artificio del ensueño diurno.

«Ella» y «al» forman sinéresis (licencia poética que une —en una sílaba métrica— dos vocales abiertas que pertenecen a sílabas separadas). Unirse a lo espaciado origina algo nuevo, «dirigirse a…» ocasiona una situación distinta a la previa. ¿Y si las palabras que exteriorizamos al imaginar una realidad nos llevan a ella? Lo que nos distancia de un plan y sus consecuencias es la ejecución del mismo. Las ideas transformadas en actos son lo que nos lleva de soñadores pasivos a activos.

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